La cocina marroquí es uno de los motivos del viaje. Mezcla especias suaves, frutos secos, limón confitado y cocciones lentas, y cambia de una región a otra. Estos son los platos que hay que probar, del desayuno a la cena, y algunos hábitos para disfrutarlos sin problemas.
Los grandes clásicos
- El tajín. La palabra designa a la vez el recipiente de barro con tapa cónica y lo que se cuece despacio dentro. Los más habituales: pollo con limón confitado y aceitunas, kefta (albóndigas) con huevo, cordero con ciruelas y almendras, verduras.
- El cuscús. Sémola trabajada a mano y cocida al vapor, con verduras y carne. En muchas familias es el plato del viernes. Los saberes ligados al cuscús figuran desde 2020 en la lista del patrimonio inmaterial de la UNESCO, en una candidatura conjunta de Marruecos, Argelia, Mauritania y Túnez.
- La pastela. Hojas de masa finísimas, relleno de ave con almendras y canela, azúcar glas por encima: el dulce y salado a la marroquí, asociado a Fez. También existe una versión de marisco.
- La harira. Sopa de tomate, lentejas y garbanzos que se sirve todo el año y sobre todo en ramadán, para romper el ayuno.
- La tanjia. El plato de Marrakech: carne cocinada durante horas en una vasija de barro, tradicionalmente en las brasas del horno de un hammam.
Desayuno y merienda
- Msemen: crepe hojaldrada y cuadrada, con miel o queso.
- Baghrir: la «crepe de los mil agujeros», ligera, con miel y mantequilla.
- Harcha: torta de sémola, densa y algo dulce.
- Amlou: crema de almendras, aceite de argán y miel, típica del Sus.
- El té con hierbabuena, servido desde lo alto, muy dulce, a cualquier hora: rechazarlo rara vez es buena idea.
En la calle y en los mercados
Al caer la noche, la plaza Jemaa el-Fna de Marrakech se llena de puestos de parrilla, caracoles en caldo especiado y zumo de naranja recién exprimido. En otros sitios, busca los bocadillos de kefta, las maakouda (buñuelos de patata) y, en la costa, las sardinas a la brasa de Essaouira o Safi. Las ensaladas cocinadas son una delicia: zaalouk (berenjena y tomate), taktouka (pimiento y tomate).
Comer sin ponerse malo
- Elige platos cocinados y servidos bien calientes, y los puestos con mucha gente: más rotación, producto más fresco.
- Bebe agua embotellada si tienes el estómago delicado y desconfía del hielo.
- Pela la fruta y ve con calma con las verduras crudas los primeros días.
- Lávate las manos antes de comer, sobre todo si comes con pan, a la marroquí.
Encontrar los buenos sitios
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